Science Policy & Funding Opinion

La comprensión de nuestro medio ambiente requiere una cosmovisión indígena

A medida que las comunidades de geociencias y de creación de políticas comienzan a reconocer la importancia de incluir el conocimiento indígena en su trabajo, debemos darle el valor adecuado con tiempo y financiación equitativos.

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This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.

Este artículo es la parte 4 de una serie producida en colaboración con el Comité Asesor de Diversidad e Inclusión de AGU para resaltar las perspectivas de las comunidades subrepresentadas en las geociencias. Lea la introducción aquí junto con la parte 1, la parte 2 y la parte 3. Los asistentes a la reunión de otoño de AGU 2019 también pueden usar esta guía de campo para eventos de ética, diversidad e inclusión.

Crecí en una aldea Yup’ik en la intersección del río Kuskokwim y el mar de Bering en Alaska. Me pusieron el nombre del padre de mi abuela, Aluaq, y del hijo menor de mi abuela, Suvv’aq o Ray. En nuestra cultura, eso significaba que asumí la identidad de mis antepasados: yo era Aluaq y yo era Suvv’aq. Crecí cerca de mi abuela y esta relación fue importante para establecer mi identidad como mujer Yup’ik y los valores que llevo conmigo hoy.

La forma de conocimiento Yup’ik trasciende las observaciones ambientales. Incluye conocimiento interconectado y sistemático sobre los sistemas abióticos y bióticos y las relaciones de esos sistemas con los aspectos culturales y espirituales de la vida. Este conocimiento y forma de ver el mundo ha ido evolucionando durante miles de años y por cientos de generaciones. Esta forma de conocimiento forma todos los aspectos de nuestra sociedad, incluidas las estructuras de gobernanza Yup’ik utilizadas para la toma de decisiones en esferas que van desde la educación y la justicia hasta la gestión de recursos naturales, de la misma manera que los conceptos occidentales de ciencia forman los sistemas de gobernanza federales y estatales, incluidos los de Alaska.

Estos marcos de gobernanza federal y estatal se han impuesto a los Pueblos Indígenas del Ártico en casi todos los factores que influyen en la vida diaria, incluso en algo tan simple como el lugar donde se vive. Tradicionalmente, nuestros pueblos migraban con los cambios de estación a medida que los animales y las plantas se desplazaban por la tierra y el paisaje marino; nos movíamos con el salmón río arriba en verano y de regreso hacia los mamíferos marinos cerca de la costa en invierno. Se visitaban lugares intermedios en primavera y otoño para cazar pájaros y buscar plantas y bayas.

Las leyes actuales exigen comunidades físicamente fijas con escuelas, oficinas de correos y pistas de aterrizaje de aeropuertos. Debemos seguir las reglas establecidas por las regulaciones o la política de la agencia sobre cómo se manejan los peces y la vida silvestre; qué información, incluidos los datos científicos, se puede utilizar para fundamentar esas decisiones; y quién puede tener la autoridad para tomar decisiones. El Conocimiento indígena se ha excluido en gran medida de la toma de decisiones. Aunque nuestras identidades y nuestro bienestar siguen estando estrechamente conectados con nuestros entornos, las decisiones relativas a estos entornos a menudo se toman a miles de kilómetros de distancia y están fuera de nuestro control.

Sin embargo, en los últimos años, personas a cargo de estos sistemas han ido desarrollando una creciente conciencia e interés por los sistemas de conocimiento de los Pueblos Indígenas (lo que llamamos Conocimiento Indígena o conocimiento tradicional) y la importancia de incluirlos en el desarrollo de la investigación científica, las políticas y manejo de recursos naturales. Una declaración de la Cumbre de Observación del Ártico de 2016 reconoció la importancia de incluir el Conocimiento Indígena en el marco de trabajo que monitorea el cambio en el área. El programa Navegando el Nuevo Ártico de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) se basa en diversas fuentes de conocimiento, incluido el Conocimiento Indígena, en su etapa de desarrollo para abordar los desafíos que ahora enfrenta una región radicalmente afectada por el cambio climático.

Si bien estas declaraciones de inclusión del Conocimiento Indígena son un comienzo, existen desafíos importantes para garantizar que la inclusión se realice de manera equitativa. No todos estos problemas pueden resolverse rápidamente, pero ciertamente podemos dar varios pasos para comenzar a trabajar hacia una relación más equitativa entre el Conocimiento Indígena y no Indígena. Estos pasos incluyen asegurar que las voces y el conocimiento de los Pueblos Indígenas estén involucrados en la etapa conceptual de los nuevos sistemas; que continúen siendo incluidos en todas las etapas de desarrollo, ejecución y evaluación de un proyecto o sistema; y que haya fondos disponibles para reunir a estos grupos de diferentes visiones del mundo y garantizar que los pueblos y comunidades indígenas reciban un pago equitativo por sus contribuciones.

Con demasiada frecuencia, se intenta integrar el conocimiento de los Pueblos Indígenas en las estructuras y sistemas existentes que se desarrollaron originalmente fuera de la Cosmovisión Indígena. Los sistemas de liderazgo y toma de decisiones occidentales se construyen con una jerarquía de arriba hacia abajo. El Conocimiento Indígena, por otro lado, reconoce la conectividad entre diferentes roles y responsabilidades dentro de un sistema. Cuando se intenta integrar un sistema interconectado de forma compleja en uno de arriba hacia abajo, las conexiones cruzadas y la información valiosa pueden ser olvidadas o perderse por completo.

Incluir equitativamente el Conocimiento Indígena experto

En 1972, el Congreso de los Estados Unidos promulgó la Ley de Protección de Mamíferos Marinos para proteger la salud de estas criaturas oceánicas de la caza no regulada. Incluía excepciones para los Pueblos Indígenas como mis antepasados, que han faenado mamíferos marinos de forma sostenible durante milenios. Estos animales son parte integral de nuestras prácticas culturales y seguridad alimentaria. El objetivo de esta ley es mantener estas poblaciones de animales en un nivel “sostenible”, utilizando un indicador del estado de la población derivado de la ecuación de remoción biológica potencial, que calcula cuántos animales pueden ser eliminados de manera sostenible a través de muertes no naturales. Pero la ecuación matemática no tiene plenamente en cuenta la cosmovisión y la experiencia inmersiva del Conocimiento Indígena. El cazador Indígena puede tener información sobre la relación del animal con diferentes tipos de hielo marino, su hábitat específico o su comportamiento. Además, el cónyuge del cazador, a menudo quien procesará al animal, puede tener más información sobre la calidad de los órganos, la capa de grasa o el contenido del estómago. Este conocimiento combinado del cazador y su cónyuge también es importante para determinar la salud de una población de mamíferos marinos, proporcionando una visión más holística.

Incluso cuando los líderes gubernamentales intentan incluir el Conocimiento Indígena en su toma de decisiones, ese intento de encajarlo en los marcos y estructuras de investigación existentes a menudo se realiza sin personas que tengan experiencia en navegar por ambos sistemas de conocimiento. Cuando los Pueblos Indígenas ofrecen sus conocimientos, necesitan comprender a dónde va su información y cómo se utilizará, porque esa información es una parte importante de la identidad de sus pueblos. Además, sin la consulta de los poseedores de conocimientos expertos, el significado de la información corre el riesgo de ser malinterpretado. Editar o cambiar palabras puede traer el riesgo de perder su significado. Nuestro lenguaje está íntimamente ligado a cómo vemos e interactuamos con el mundo. Para interactuar con los marcos existentes, estamos traduciendo activamente nuestros conceptos a la terminología del idioma inglés que puede no necesariamente trasladar toda la información importante.

Por ejemplo, Yup’ik tiene diferentes palabras a lo largo de las etapas de la vida de las focas barbudas, y nuestra perspectiva proporciona un mapa conceptual que conecta esas etapas de la vida con las variables del ecosistema. Esas variables pueden incluir conocimiento sobre cómo se mueve la foca a través del océano mientras busca alimento, cómo un cazador ha compartido rasgos de recolección a través de generaciones e información sobre la salud de las focas en función del contenido de su estómago y la calidad de su carne o capa de grasa. Cuando el Conocimiento Indígena se integra en una nueva ley o política, la falta de orientación de expertos durante el proceso de redacción legal podría crear una norma insostenible para una comunidad que podría no brindar protección adecuada a la población animal.

¿Cómo se puede llevar este enfoque equitativo al desarrollo de la gestión de recursos o las prioridades de investigación? Un ejemplo es un enfoque con perspectiva local que reúne a las agencias gubernamentales y las comunidades indígenas y los poseedores de conocimientos expertos en conversaciones estructuradas regulares. En 2016, el presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva creando el Área de Resiliencia Climática del Mar de Bering del Norte en Alaska. El proceso comenzó con la creación del Consejo Asesor Tribal Intergubernamental del Norte del Mar de Bering, que representa a más de 70 tribus, que trabajaría en estrecha colaboración con el comité directivo de la Casa Blanca. La designación resultante reconoció la necesidad de proteger la región utilizando el conocimiento y la cosmovisión de los Pueblos Indígenas que llaman hogar a esta área.

También debemos asegurarnos de que las estructuras de gobierno y la ciencia sobre la que se basan estén creando espacios para que los Pueblos Indígenas participen en un proyecto de investigación o en el proceso de gestión de recursos federales. La participación podría incluir el reclutamiento de asistentes de investigación Indígenas de la comunidad que recopilen observaciones o ganando tiempo para que los miembros de la comunidad analicen los datos y compartan los resultados para obtener una retroalimentación más amplia. Así como el tiempo de cualquier investigador se contabiliza en un proyecto, un experto poseedor de Conocimientos Indígenas que contribuya a un proyecto debe tener su contribución reconocida y valorada en las propuestas. Los miembros de la comunidad podrían estar tomando tiempo fuera de la caza y la recolección para compartir sus conocimientos, por lo que debemos considerar y compensar adecuadamente a esos miembros por su tiempo.

Las estructuras de gobernanza que reconocen la inclusión del Conocimiento Indígena deben incluir el brindar apoyo al investigador, desde el inicio del proyecto, sobre cómo interactuar de manera efectiva con los Pueblos Indígenas. El investigador puede necesitar fondos y tiempo para aprender sobre culturas, valores y epistemologías y luego tiempo para viajar y construir y mantener relaciones con esas comunidades. Las agencias de financiamiento deben reconocer que tienen la autoridad aquí para establecer la política y las pautas para incluir de manera equitativa el Conocimiento y los Pueblos Indígenas.

Cada uno de nosotros, como individuos, está en posición de hacer una diferencia dentro de nuestras propias organizaciones, y yo nos reto a todos a facilitar un cambio en nuestra agencia y cultura académica para buscar relaciones equitativas con los Pueblos Indígenas mientras realizamos nuestro trabajo. Este cambio comienza con la valoración de las perspectivas que ofrecen la ciencia y el Conocimiento Indígena. En una época en la que el cambio climático está perturbando cada vez más nuestros ecosistemas, junto con la seguridad alimentaria y de vivienda en tantas comunidades, necesitamos todas las fuentes de conocimiento disponibles si queremos adaptarnos.

—Raychelle Daniel ([email protected]), The Pew Charitable Trusts, Washington, D.C.

This translation was made possible by a partnership with Planeteando. Esta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando.