Source: AGU Advances
This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.
Los humanos han remodelado la Tierra tan intensamente que en el 2000 el químico atmosférico Paul Crutzen y el biólogo Eugene Stoermer propusieron que el la época Holoceno había llegado a su fin y que el “Antropoceno”, o la época humana, había empezado. Pero a pesar de la extensión de los cambios inducidos por los humanos, el año pasado la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (UICG) decidió no darle reconocimiento oficial al antropoceno como la época geológica actual. Ahora, varios científicos involucrados en el proceso han publicado un comentario explicando por qué creen que el Antropoceno merece otra oportunidad para el estatus de época.
McCarthy et al. argumentan en contra de dos críticas relacionadas a la propuesta: la primera, que el Antropoceno apenas empezó hace 72 años, mientras que las épocas típicamente se expanden por millones de años, y la segunda, que el futuro no es parte del tiempo geológico, por lo que sería inapropiado designar una época basada en la expectativa de que los humanos dejarán su marca en el futuro distante de la Tierra.
La extensión del Antropoceno es irrelevante, dicen los autores, porque en términos funcionales la Tierra ha entrado a tiempos sin precedentes. El consumo de energía desde mediados del siglo XX ha aumentado seis veces lo que se consumió en los 11,700 años anteriores. Como resultado, las temperaturas globales están aumentando rápidamente, con implicaciones a gran escala para todo, desde el nivel del mar hasta la biodiversidad o las capas de hielo. Estos cambios durarán por mucho tiempo, y algunos son irreversibles. De hecho, el inicio y la magnitud de tales alteraciones dramáticas en un período de tiempo tan corto resalta el hecho de que la Tierra ha entrado en una nueva época, dicen los autores.
Algunos estratigráfos han argumentado que designar una época centrada en el humano politiza a la geología, pero los autores argumentan que ignorar los datos para preservar el status quo es igual de político. De la misma manera, los autores se muestran ofendidos por los reportes que indican que el tema no puede revisarse por una década y que entonces la cuestión de si vivimos en el Antropoceno o no está resuelta hasta entonces. “No lo está”, escribieron (AGU Advances, https://doi.org/10.1029/2024AV001430, 2025).
—Saima May Sidik (@saimamay.bsky.social), Escritora de Ciencia
This translation by Anthony Ramírez-Salazar (@Anthnyy) was made possible by a partnership with Planeteando y GeoLatinas. Esta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando and GeoLatinas.