Portions of Europe (foreground) and North Africa are seen in this view from the International Space Station.
Partes de Europa (primer plano) y el norte de África son vistas desde la Estación Espacial Internacional. Las actividades humanas a nivel local y regional en todo el planeta influyen el ciclo mundial del agua. Crédito: NASA
Source: Water Resources Research

This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.

El agua dulce de la Tierra es esencial: ayuda a regular el clima, mantener ecosistemas y sostener actividades humanas. A pesar de su importancia para el planeta, los humanos la están modificando a escalas sin precedentes. Al represar ríos, bombear aguas subterráneas y remover bosques, los humanos se convierten en la primera fuente de perturbaciones del ciclo de agua dulce del mundo.

Las amplias modificaciones al ciclo del agua y las perturbaciones a otros procesos de la Tierra motivaron el desarrollo del marco teórico de los límites planetarios desde hace aproximadamente una década. El marco define el “espacio operativo seguro” para los procesos esenciales del sistema terrestre, incluido el agua dulce, y establece los límites más allá de los cuales corremos el riesgo de perturbar rápidamente y quizá irreversiblemente los sistemas mundiales de importancia crítica.

En un nuevo estudio, Gleeson et al. argumentan que la definición actual de la frontera planetaria relacionada con el agua dulce —y la metodología para determinarla— es insuficiente, ya que no capta el papel del agua en la capacidad de recuperación del sistema terrestre de manera adecuada, ni ofrece una manera de medir las perturbaciones a escala global. Los autores ofrecen una visión general de cómo el agua sostiene la resiliencia de la Tierra y proponen un enfoque para analizar y entender mejor las modificaciones del ciclo global del agua enfocados en tres preguntas centrales: ¿Qué cambios relacionados con el agua podrían llevar a puntos de inflexión global? ¿Cómo y dónde es el ciclo del agua particularmente vulnerable? ¿Y cómo afectan los cambios locales en las reservas y flujos de agua a los procesos regionales-mundiales y viceversa?

Los autores profundizan en cada una de estas preguntas. Al abordar la segunda pregunta, por ejemplo, examinan dónde los cambios de régimen ecológico alterarían el ciclo del agua. Como estudio de caso, se evalúa la selva tropical del Amazonas. La investigación ha sugerido que, si el Amazonas pierde entre el 10% y el 40% de su extensión forestal actual, puede hacer la transición de forma permanente a la sabana y alterar los ciclos del agua y el carbono. Al comprender los límites del ecosistema amazónico, y otros ecosistemas en todo el mundo, podemos dar forma a la política pública para evitar cruzar puntos de inflexión que socavarían la capacidad de recuperación del planeta.

El estudio invita a los científicos a afrontar el gran desafío científico y ético de examinar cómo las modificaciones del ciclo del agua afectan la resiliencia del sistema terrestre. Al describir el gran desafío, los autores sugieren iniciativas que pueden ser abordadas de inmediato por grupos de trabajo en colaboración para iluminar mejor el alcance actual de las modificaciones del agua y el estado del ciclo del agua. (Water Resources Research, https://doi.org/10.1029/2019WR024957, 2020)

—Aaron Sidder, Escritor de ciencias

This translation was made possible by a partnership with PlaneteandoEsta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando. Traducción de Jocelyn Luna (@geos_luna) y edición de Alejandra Ramírez de los Santos (@alerasant).

Text © 2020. AGU. CC BY-NC-ND 3.0
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