This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.
Abu Hureyra es un importante sitio arqueológico en Siria, conocido por los hallazgos que documentan la adopción temprana de la agricultura en la región. También podría ser reconocido como el único asentamiento humano que ha sido golpeado por un fragmento de un cometa.
El sitio, ahora bajo las aguas del lago Assad, fue excavado rápidamente entre 1972 y 1973 antes de que la construcción de la presa de Tabqa inundara el área. Durante la excavación, los arqueólogos se dieron cuenta de que realmente había dos sitios, uno encima del otro. El primero fue un asentamiento paleolítico de cazadores-recolectores, y el segundo fue una ciudad agrícola, con nuevos edificios de un estilo diferente.
La aldea paleolítica de Abu Hureyra fue golpeada y destruida indirectamente por los fragmentos de un cometa que se estrelló contra la Tierra hace unos 12.800 años.
Un nuevo análisis de muestras de suelo y artefactos rescatados de la excavación original ha revelado un hallazgo sorprendente: la aldea paleolítica de Abu Hureyra fue golpeada y destruida indirectamente por fragmentos de un cometa que se estrelló contra la Tierra hace unos 12,800 años.
Los investigadores piensan que, al entrar en la atmósfera de la Tierra, el cometa ya fracturado probablemente se dividió en varios pedazos más, muchos de los cuales no llegaron a tocar el suelo. En cambio, produjeron una serie de explosiones en la atmósfera conocidas como explosiones aéreas. Cada explosión aérea era tan poderosa como una explosión nuclear, vaporizando instantáneamente el suelo y la vegetación debajo y produciendo poderosas ondas de choque que destruyeron todo durante decenas de kilómetros a la redonda. Abu Hureyra fue golpeada por una de estas ondas de choque.
“Cuando excavamos el sitio en 1973, me di cuenta de que había un área fuertemente quemada, pero por supuesto, en ese entonces no estaba pensando en cometas o asteroides o en algo por el estilo”, dijo Andrew Moore, arqueólogo y profesor del Instituto de Tecnología de Rochester, en Nueva York, que dirigió la excavación en Abu Hureyra. Moore es el primer autor del nuevo estudio, que apareció en línea el 6 de marzo en Scientific Reports. “Ahora sabemos que un gran incendio fue el resultado de que toda la aldea se convirtiera en humo, gracias a esta explosión aérea que incineró todo el lugar”.
Un grupo multidisciplinario de científicos descubrió que algunas muestras de suelo de Abu Hureyra estaban llenas de pequeños trozos de vidrio fundido—pequeños trozos de suelo vaporizado que se solidificaron rápidamente después de la explosión. Encontraron vidrio fundido entre las semillas y los granos de cereal recuperados del sitio, así como salpicados en la cobertura de los edificios. La mayoría de estos trozos de vidrio fundido tienen entre 1 y 2 milímetros de diámetro. El equipo también encontró altas concentraciones de nanodiamantes microscópicos, pequeñas esférulas de carbón y carbón vegetal quemado—probablemente todos formados durante un impacto cósmico.
“Encontramos que el vidrio salpicó en pequeños pedazos de hueso que estaban cercanos a los hogares, entonces sabemos que el vidrio fundido había aterrizado en este lugar mientras la aldea estaba habitada”, dijo el coautor Allen West, miembro del Comet Research Group, una organización sin fines de lucro destinada a estudiar este impacto cósmico particular y sus consecuencias.
Origen Cósmico
El origen del vidrio fundido está respaldado por los minerales que contiene. El vidrio fundido que se encuentra en Abu Hureyra contiene partículas de minerales como cuarzo, cromoferido y magnetita, que solo pueden fundirse a temperaturas entre 1,720° C y 2,200° C.
“Este vidrio fundido requería una enorme cantidad de calor, mucho más de lo que un grupo de cazadores y recolectores podría generar por sí solo”.
“Debes usar técnicas analíticas científicas muy sofisticadas para ver estas cosas, pero una vez que las ves, no hay absolutamente ninguna duda sobre a qué te enfrentas, y solo hay una explicación”, dijo Moore. “Este vidrio fundido requería una enorme cantidad de calor, mucho más de lo que un grupo de cazadores y recolectores podría generar por sí solo”.
También se han descartado fuentes naturales como el fuego o el vulcanismo porque no pueden alcanzar las temperaturas requeridas. Los rayos alcanzan temperaturas que funden los sedimentos y producen vidrio, pero también crea huellas magnéticas que no están presentes en el vidrio fundido de Abu Hureyra.
“Esto no puede ser el resultado de incendios”, dijo Peter Schultz, geólogo y científico planetario de la Universidad de Brown en Rhode Island, y que no participó en el nuevo estudio. “Sus resultados respaldan firmemente sus conclusiones de que se produjo un impacto o, más probablemente, una explosión área en la región”.
“Esas temperaturas convertirían su automóvil en una piscina de metal fundido en menos de un minuto”, dijo West.
Persiguiendo Cometas
Abu Hureyra se encuentra en el sector más oriental de lo que se conoce como Límite Younger Dryas, una serie de sitios en las Américas, Europa y Medio Oriente donde hay evidencia de un impacto cósmico que ocurre hacia el final del Pleistoceno. Esta evidencia incluye una capa rica en carbono conocida como la “alfombra negra” que contiene grandes cantidades de nanodiamantes generados por un impacto, esférulas metálicas y concentraciones más altas de lo habitual de elementos tan raros como iridio, platino y níquel. También contiene carbón vegetal quemado, lo que insinúa que hubo incendios forestales generalizados que podrían haber incinerado hasta el 10% de todas las áreas boscosas del planeta.
La hipótesis del impacto del “Younger Dryas” afirma que el impacto alteró el clima de la Tierra, causando una ola de frío que duró 1,300 años. Las temperaturas cayeron en promedio de 10 ° C y el clima se volvió más seco, particularmente en el Medio Oriente.
Algunos investigadores piensan que el impacto y el consiguiente cambio climático podrían haber acelerado la extinción de la mayoría de los animales grandes del planeta, incluidos los mamuts, los gatos con dientes de sable y los caballos y camellos estadounidenses. También podría haber alterado la cultura Clovis en América del Norte, que desapareció aproximadamente en ese momento.
Convertirse en Agricultores
Los arqueólogos también vinculan el evento Younger Dryas con el comienzo de la agricultura sistemática en el Medio Oriente. “Ya sabíamos que el cambio de la caza y la recolección a la agricultura coincidió con los comienzos del Younger Dryas, por lo que ya sabíamos que parecía que el cambio climático había tenido un papel en persuadir a la gente de la aldea para que se dedicara a la agricultura”, Dijo Moore, “por supuesto, no sabíamos qué había causado el Younger Dryas”.
“No creo que la gente de Abu Hureyra la haya inventado”, dijo Moore, “pero Abu Hureyra es el primer sitio donde podríamos decir que algo como la agricultura sistemática está definitivamente comenzando”.
La datación por carbono en Abu Hureyra reveló que la aldea fue reconstruida poco después del impacto por personas que utilizaron el mismo tipo de herramientas de hueso y sílex que los primeros ocupantes del asentamiento. “No hubo absolutamente ningún cambio en el equipo cultural”, dijo Moore, lo que sugiere que fue el mismo grupo de personas que reconstruyó la aldea. Tal vez, piensa Moore, algunos miembros de la aldea estaban cazando o recolectando comida y pudieron regresar.
Solo que esta vez hicieron cambios sustanciales en su economía. “No creo que la gente de Abu Hureyra la haya inventado”, dijo Moore, “pero Abu Hureyra es el primer sitio donde podríamos decir que algo como la agricultura sistemática está definitivamente comenzando”.
“En las circunstancias climáticas completamente cambiadas, comenzaron a cultivar, comenzaron a cultivar campos de centeno y luego, con el tiempo, trigo y cebada, y finalmente, también comenzaron a criar ganado con ovejas y cabras”, dijo Moore. Con el tiempo, “la cosa se convirtió en un enorme asentamiento con varios miles de habitantes, y se convirtió en la aldea dominante en esa parte de Siria”.
—Javier Barbuzano (@javibarbuzano), Escritor de ciencias
Text © 2020. The authors. CC BY-NC-ND 3.0
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