Cascada en un bosque en la isla de Dominica
Los bosques saludables, como este en la isla de Dominica, pueden mitigar el cambio climático a través de procesos biofísicos, así como el secuestro de carbono. Credit: Santiago Flórez

This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.

Las políticas y negociaciones sobre el clima se han centrado históricamente en el papel de los bosques en el secuestro del dióxido de carbono y la mitigación del calentamiento global. Un nuevo estudio amplió este enfoque para revisar tres mecanismos biofísicos por los cuales los bosques influyen en el clima en diferentes latitudes. A través de la evapotranspiración, la rugosidad del dosel y el albedo, los bosques influyen en el clima y promueven la estabilidad al reducir las temperaturas extremas y las inundaciones en todas las estaciones y a todas latitudes, encontraron los investigadores.

Para Emilia Pramova, investigadora de la empresa de manejo forestal OpenForests, estudios como éste pueden ayudar a los legisladores a abandonar la “visión de túnel de carbono” y reconocer el papel de los bosques en la promoción de la biodiversidad, la resiliencia y el bienestar social así como otras adaptaciones al cambio climático.

Enfriamiento de los bosques tropicales

Aunque todas las latitudes se benefician de la cubierta forestal, “el mensaje es muy claro: Los mayores beneficios se encuentran en los trópicos,” dijo Louis Verchot, uno de los autores del artículo y científico principal del Centro Internacional para la Agricultura Tropical en Colombia.

Los bosques tropicales tienen una enorme cantidad de biomasa y “están fotosintetizando todos los días del año…jalando la luz solar e intercambiando agua de regreso a la atmósfera” dijo Michael Coe, coautor del estudio y director del programa de los trópicos en el Centro de Investigación Climática Woodwell.

Ese mecanismo, explicó, “es esencialmente un sistema de aire acondicionado.” Por ejemplo, donde Coe trabaja en Brasil, las áreas deforestadas son “5°C más cálidas en promedio durante el año” que las áreas boscosas.

La selva amazónica está particularmente amenazada por la deforestación. Credit: Paulo Brando

Además de la fotosíntesis, el equipo encontró que la evapotranspiración en los bosques tropicales aumenta la cobertura de las nubes y promueve la precipitación al liberar compuestos orgánicos volátiles biogénicos, que son “extremadamente reactivos en la atmósfera. Crean núcleos de condensación de nubes [y] cambian la distribución de las gotas dentro de las nubes, lo que las hace más brillantes y mantiene el ciclo hidrológico”, dijo Verchot.

La mayoría de las masas de aire que pasan por la selva amazónica, por ejemplo, provienen del Océano Atlántico. Para cuando llegan al oeste de la Amazonía y los Andes, “el 60% al 70% [de su masa] ha caído en algún lugar [como lluvia], ha sido bombeada de vuelta a la atmósfera por los árboles, y ha vuelto a caer”, explicó Verchot.

Una superficie irregular de un dosel forestal (rugosidad del dosel) también mitiga los efectos de temperaturas más cálidas. La rugosidad del dosel conduce a un aumento de la turbulencia del aire, lo que redistribuye el calor del suelo del bosque a la atmósfera. Según Coe, cuando las áreas pierden la rugosidad del dosel (como lo hacen cuando están deforestadas), el resultado tiene “un efecto de sartén para freír. Pone una tapa en la atmósfera que mantiene el calentamiento local.”

Los bosques suelen tener albedo bajo y temperaturas más altas, ya que la vegetación espesa absorbe más energía que las praderas o el suelo desnudo. Sin embargo, el efecto de calentamiento de un albedo bajo es superado en los bosques tropicales por la evapotranspiración y la rugosidad del dosel, lo que resulta en un enfriamiento durante el año.

Resiliencia económica y social

Los efectos combinados del secuestro de carbono y los controles biofísicos son “necesarios para guiar las decisiones políticas que apoyan la mitigación del clima mundial, la adaptación local y la conservación de la biodiversidad”, escriben los autores. Verchot dijo que los políticos de los países tropicales en particular “necesitan considerar estas oportunidades [para la conservación de los bosques] e incorporarlas en su modelo de desarrollo.”

Para Mateo Estrada, líder indígena siriano y coordinador ambiental de la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana, la nueva investigación ayuda a crear “espacios de diálogo donde las empresas, los gobiernos y los habitantes de las ciudades pueden reconocer la importancia de los bosques para su éxito económico y su supervivencia.” Por ejemplo, Bogotá, una ciudad con más de 7 millones de habitantes, podría perder alrededor del 60% de su precipitación anual si la deforestación continúa en el Amazonas.

“Estos bosques son uno de nuestros más grandes bienes; [son] una de las mejores maneras de estabilizar el clima y salvar vidas sin hacer nada. Sólo hay que mantenerlos en su lugar.”

Las comunidades indígenas “están protegiendo grandes extensiones de bosques y tienen un papel climático muy importante”, dijo Coe. Estrada cree que la mejor manera de proteger los bosques tropicales es “resolver las necesidades de las personas que viven allí… necesitamos nuevas economías basadas en nuestros conocimientos tradicionales”, citando la necesidad de proteger las tradiciones indígenas, de proteger la biodiversidad genética de la región a través de patentes y de proteger el apoyo al turismo local y los esfuerzos de conservación.

En todo el mundo, los bosques proporcionan estabilidad climática local al mismo tiempo que secuestran el dióxido de carbono. Proteger, expandir y mejorar el manejo de estos ecosistemas, especialmente los bosques tropicales, es una de las mejores estrategias para mitigar y adaptarse al calentamiento global. “Estos bosques son uno de nuestros más grandes bienes; [son] una de las mejores maneras de estabilizar el clima y salvar vidas sin hacer nada. Sólo hay que mantenerlos en su lugar”, concluyó Coe.

—Santiago Flórez (@rflorezsantiago) Escritor de ciencia

This translation by Amira Maldonado Hernández and edited by Anthony Ramírez-Salazar (@Anthnyy) was made possible by a partnership with Planeteando. Esta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando.

Text © 2022. The authors. CC BY-NC-ND 3.0
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