Source: GeoHealth
This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.
Más de medio millón de niños menores de cinco años mueren de enfermedades diarreicas cada año, según la Organización Mundial de la Salud. Las muertes y enfermedades graves son más comunes en regiones sin acceso al agua limpia. Fluctuaciones climáticas locales pueden ser asociadas con brotes de enfermedad, pero investigadores han batallado con predecir cómo el cambio climático afectará la prevalencia de enfermedades diarreicas porque la diarrea no tiene una causa fundamental única. Las bacterias, los virus, y los protozoos todos son posibles culpables de la infección intestinal subyacente. Cada causa potencial puede reaccionar distintamente a cambios en precipitación, temperatura, y otras variables climáticas.
La nueva investigación de Colston et al. intenta esclarecer cómo diferentes patógenos podrían responder al cambio climático. Los investigadores analizaron cómo diez patógenos distintos que pueden causar la diarrea—incluyendo bacterias como la Escherichia coli y Campylobacter, así como virus como el adenovirus, el norovirus, y el rotavirus – respondieron a ocho variables climáticas. Los investigadores recolectaron muestras de heces y datos de satélite de comunidades y hospitales en 19 países a través del sur de Asia, África subsahariana, Centroamérica y Sudamérica. Pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (RCP) identificaron patógenos específicos en 65,000 muestras de heces de más de 20,000 niños en regiones donde la diarrea es una amenaza importante. El equipo usó datos de satélites y modelos de sistemas terrestres para acumular información diaria sobre variables climáticas en cada sitio, incluyendo la humedad del aire, la humedad del suelo, temperatura, y precipitaciones.
Encontraron evidencia de que el impacto del cambio climático en los brotes de diarrea podría diferir dependiendo de la fuente subyacente de la infección. Por lo general, las infecciones bacterianas aumentaron en áreas con condiciones cálidas y húmedas, mientras los virus se hicieron menos prevalentes en estas regiones. Por ejemplo, el riesgo de infecciones de la E. coli incrementó con el aumento de temperatura, mientras que el de rotavirus se hizo más común en periodos fríos. Solamente una variable—la humedad del suelo—fue asociada con un aumento en todos los 10 patógenos. Los autores concluyeron que la diarrea causada por las bacterias en los niños y los adultos podría hacerse más dominante a medida que los lugares cálidos y húmedos se hagan todavía más cálidos y húmedos debido al cambio climático. Por otra parte, el rotavirus—una de las causas principales de la diarrea—podría hacerse menos prevalente a medida que el clima cambie. (GeoHealth, https://doi.org/10.1029/2021GH000452, 2022)
—Rachel Fritts, Escritora de ciencia
This translation by Justine Albers (@justine_albers) and edited by Anthony Ramírez-Salazar (@Anthnyy) was made possible by a partnership with Planeteando. Esta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando.