This is an authorized translation of an Eos article. Esta es una traducción al español autorizada de un artículo de Eos.
El mundo se está calentando, pero las temperaturas de verano en la ladera sur del monte Everest, medidas continuamente por el Laboratorio Pyramid desde 1994, han descendido en los últimos 15 años.
¿El motivo? Los vientos fríos descendentes, causados por el aumento de las diferencias de temperatura entre el aire más cálido que se encuentra por encima del glaciar y la masa de aire en contacto directo con la superficie helada del glaciar.
Estos vientos catabáticos crean un efecto de enfriamiento alrededor de los glaciares de montaña, explicó Thomas Shaw, glaciólogo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria. “Se derriten más lentamente de lo que lo harían si hubiera una correspondencia uno a uno entre la temperatura atmosférica y la temperatura de la capa límite del glaciar”.
Los científicos han tomado nota de este fenómeno desde finales de 1990, pero hasta ahora los estudios se han limitado a glaciares específicos.
Para comprender el alcance del fenómeno y los factores que influyen en él a escala global, Shaw y sus colegas recopilaron y analizaron un conjunto de datos de 62 glaciares a través de 169 campañas glaciares, lo que asciende a un volumen sin precedentes de 3.7 millones de horas de datos de temperatura del aire.
Mientras muchos de los datos eran fácilmente accesibles, algunos eran “casi como si estuvieran escritos en la parte de atrás de una servilleta”, dijo Shaw, que fue capaz de incluir datos sin publicar de otros investigadores. “Hay que enviar muchos correos electrónicos, hacer clic, buscar, investigar y pensar: Ah, recuerdo que alguien publicó algo sobre esto”.
Cambio en las proyecciones
El estudio, publicado en Nature Climate Change, encontró que la capa límite del glaciar se calienta una media de 0.83 °C por cada grado de calentamiento ambiental.
“Este no es el único proceso que afecta al deshielo de los glaciares, pero es uno importante del que antes no teníamos pruebas”, mencionó Inés Dussaillant, glacióloga del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia en Chile, que no participó en el estudio.
“Esto podría cambiar nuestras proyecciones…y los informes del IPCC sobre la evolución futura de los glaciares o la contribución al nivel del mar.”
Actualmente, este efecto no se tiene en cuenta al momento de modelar cómo cambiarán los glaciares con el tiempo, según Harry Zekollari, glaciólogo de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), que no participó en el estudio. “Puede cambiar nuestras proyecciones y cómo las elaboramos, y puede cambiar las proyecciones y los reportes [Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático] sobre la evolución futura de los glaciares o la contribución al nivel del mar”.
De acuerdo con el análisis de Shaw, los principales factores que impulsan el efecto de enfriamiento son la diferencia de temperatura entre la capa límite del glaciar y el aire circundante, el tamaño del glaciar y la humedad. La capa de escombros que cubre el glaciar y los fuertes vientos sinópticos dificultan el efecto.
Este fenómeno significa que el aumento de la temperatura ambiente en realidad aumenta el efecto de enfriamiento en los glaciares grandes, pero solo hasta cierto punto. “Los glaciares no están protegidos por esto; no se están enfriando. Es un término un poco engañoso”, afirmó Shaw. Aunque se están derritiendo más lentamente de lo que cabría esperar con un calentamiento lineal, el efecto sigue siendo considerable. El estudio proyecta que, a nivel mundial, estos efectos de enfriamiento cerca de la superficie alcanzarán su punto máximo a finales de la década de 2030, a medida que aumenten las temperaturas.
A medida que los glaciares se reduzcan de tamaño, dejarán de generar vientos catabáticos y su ritmo de calentamiento comenzará a reflejar las temperaturas ambientales. Según el estudio, esto provocará un deshielo acelerado a partir de mediados de siglo.
Se va, se va, se fue
Shaw y sus coautores notaron grandes variaciones regionales en los datos. Si bien no se espera que el efecto de enfriamiento alcance su punto máximo hasta la década de 2090 en los glaciares de Nueva Zelanda y el sur de los Andes, es probable que los glaciares de Europa central ya hayan superado este punto y se estén deteriorando a un ritmo cada vez mayor.
Los resultados del estudio coinciden con otros hallazgos. A principios de este año, un estudio sobre los cambios en la masa glaciar mundial encontró que Europa central perdió el 39% de su masa de hielo entre 2000 y 2023, lo que la convierte en la peor de las 19 regiones estudiadas.
Un ejemplo claro es el Pasterze, un glaciar austriaco en el que se iniciaron las investigaciones sobre el fenómeno del enfriamiento en la década de 1990. “ Este glaciar era antes mucho más grande y presentaba un efecto de enfriamiento catabático mucho más intenso. Ahora se está desintegrando muy rápidamente”, afirmó Shaw, notando que probablemente no seguirá siendo el glaciar más grande de Austria durante mucho tiempo. “Ya se está mostrando evidencia de lo rápido que pueden reaccionar los glaciares al clima cuando empiezan a desaparecer”.
Pero, aunque se dispone de gran cantidad de datos confiables a largo plazo para zonas como los Alpes europeos, Islandia, Svalbard y el oeste de América del Norte, la vigilancia de los glaciares no está distribuida de manera uniforme en todo el mundo. Dussaillant quisiera que se prestara más apoyo a las regiones cuyos gobiernos no pueden mantener una vigilancia continua de los glaciares. “No podemos decir realmente que este sea el panorama global, cuando en realidad algunas regiones siguen teniendo enormes huecos que debemos llenar y comprender mejor”.
Con alrededor de 200 000 glaciares en todo el mundo, aún queda mucho trabajo por hacer antes de que se obtenga una imagen verdaderamente global, afirmó Zekollari. “Pero es un gran paso adelante en comparación con lo que teníamos”.
—Kaja Šeruga, Escritora científica
This translation by Saúl A. Villafañe-Barajas (@villafanne) was made possible by a partnership with Planeteando and Geolatinas. Esta traducción fue posible gracias a una asociación con Planeteando y Geolatinas.
